Empieza a ahorrar en el uso del aire acondicionado y despreocupate por tus facturas de luz y gas. Toma nota y aplica nuestros consejos hoy mismo.

Llega el verano y en algunas zonas de España es imposible sobrevivir a las temperaturas de 40º sin aire acondicionado. Sin embargo, este aparato consume energía y ello se refleja en la factura de luz. En este artículo te contamos qué hacer para controlar el gasto energético en verano y cómo elegir las mejores tarifas para tu vivienda.

Ahorra energía y dinero

Elegir tarifas de luz y gas que se adapten a nuestros consumos es básico para lograr un ahorro en las facturas. Por ello, es conveniente que el consumidor se pare a observar sus facturas y a estudiar si paga realmente por lo que consume y si puede cambiar algo. Por ejemplo, en cuanto a las facturas de gas se puede observar si entre las tarifas de acceso tenemos la que realmente nos corresponde. Para el uso doméstico se puede elegir entre la tarifa gas 3.1 de Endesa o de cualquier otra compañía, o la 3.2. Escoger una u otra definirá gran parte de la factura. No obstante, para saber cuál es la mejor opción, tanto para la tarifa de gas como para la luz, tras saber cuáles son nuestras necesidades es recomendable usar un comparador de ofertas, para saber quiénes ofrecen los mejores precios si Repsol, Holaluz, Endesa

No obstante, el trabajo no acaba aquí. El consumidor tiene que examinar si la comercializadora Iberdrola, EDP, Naturgy o la que sea, y las condiciones del contrato le convienen. En caso de tener dudas, puede ponerse en contacto con un profesional de la compañía, aquí https://www.serviciosluz.com/iberdrola/atencion-al-cliente/ encontrarás los canales de atención al cliente de Iberdrola y del resto de grandes comercializadoras del mercado libre y regulado.

Consejos para que no se dispare la factura con el aire acondicionado

A continuación, te indicamos varias ideas que puedes implantar para controlar tu consumo de aire acondicionado. Notarás la diferencia en tus recibos:

  • Mantener la temperatura estable: cada grado de más que indicamos en el aparato significa un consumo extra de entre el 7% y el 10% más. Lo recomendable es que esté entre 24 y 26 grados. Puedes leer más sobre ello aquí.
  • Persianas y cortinas: regular la entrada de luz solar en las horas de mayor incidencia solar hará que la temperatura interior no aumente mucho. Por ello, durante el día es mejor tener la vivienda con las persianas bajadas y las cortinas echadas. Por la noche se pueden abrir para ventilar.
  • Aislamiento: revisar el aislamiento de la vivienda y acabar con las fugas de temperatura será positivo tanto cuando se use el aire acondicionado como la calefacción. Estos puentes térmicos se suelen encontrar en ventanas, puertas, tejados, fachadas…
  • Etiqueta eficiencia energética: por último, estos aparatos también cuentan con una etiqueta de eficiencia energética, lo que quiere decir que aquellos que tienen la letra A consumen mucha menos energía que los que tienen la C. Apostar por un aparato con esta letra es una buena inversión, asimismo, hay que usarlos en modo ECO para que el ahorro sea máximo.